El cuerpo de Héctor Dionisio Aguilar fue encontrado en la zona del cerro Bola, al oeste de la ciudad sureña. Uno de los acusados se quebró y le indicó a los detectives del caso la ubicación donde enterraron los restos.

Policías de Investigaciones hallaron la tarde de este jueves el cadáver de Héctor Dionisio Aguilar (63), el jubilado cordobés que fue asesinado hace casi un mes en San Rafael. Los sabuesos localizaron los restos luego de que uno de los cuatro imputados se quebró y aportó información circunstancial para la causa.
El cuerpo fue encontrado por personal de la Unidad Investigativa Departamental San Rafael (UID), luego de una búsqueda que había iniciado este lunes por tierra y aire en diferentes sectores del departamento sureño.
Había sido descartado detrás del cerro Bola, en la zona de la cantera La Atómica, en jurisdicción de Cuadro Benegas, a unos 40 kilómetros hacia el oeste de la Ciudad de San Rafael.
El cadáver se encontraba atado de manos con una cinta y cubierto con piedras, de acuerdo con fuentes policiales. Hasta el lugar se desplazó personal de la Policía Científica y del Cuerpo Médico Forense (CMF) para realizar los primeros peritajes, bajo las directivas del fiscal Javier Giaroli.

La teoría oficial sostenía que al hombre lo atacaron con un arma blanca y mediante los trabajos preliminares en la escena del hallazgo confirmaron esa situación: el cadáver presentaba dos lesiones cortantes en el lateral derecho, una superficial y otra más profunda.
En la causa se encuentran imputados Brian Ángel Ríos Quiroga (30), su pareja, Silvia Raquel Luffi (31); Alan Eloy Martínez Guevara (28) y Hernán Ariel Oviedo Castro (31) como coautores de los delitos de homicidio criminis causa agravado por la alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas, estafa y robo agravado por el uso de arma.
Engañado
A comienzos de este año, durante los primeros días del mes de enero, Aguilar fue contactado a través de su cuenta de Facebook por una mujer llamada “Caro Arenas”, oriunda de La Rioja, quien le mencionó que se habían conocido hace más de 10 años. Todo se trataba de un engaño orquestado por delincuentes, pero el hombre fue hábilmente engatusado por el falso perfil femenino.
Así, los malvivientes convencieron al jubilado de que había mantenido un amorío casual con esa mujer, quien a raíz de eso había quedado embarazada y tuvo una hija que jamás le presentó.
Conmovido por la situación y ante las afirmaciones de “Caro Arenas” sobre los problemas económicos que estaba atravesando, realizó numerosas transferencias de dinero a diferentes cuentas bancarias, todas pertenecientes a los estafadores o a familiares y allegados.
Esa situación se extendió a lo largo de más de 6 meses, en la que los delincuentes se ganaron la confianza del cordobés oriundo de la localidad de San Basilio. Pero el hombre insistía en reunirse con la mujer y así poder conocer a su supuesta décima hija (es padre de 9 hijos).
Los embaucadores siempre presentaban diferentes excusas, pero todo cambió a comienzos del mes pasado, cuando “Caro Arenas” abrió una nueva cuenta de Facebook y le explicó al jubilado que tuvo problemas con su actual pareja, ya que sufría violencia de género, por lo que se tuvo que mudar a San Rafael, más precisamente a la localidad de Salto de Las Rosas.
A partir de allí, empezaron a coordinar para encontrarse en ese pueblo del sur mendocino y fecha elegida fue el 2 de julio. Ese día, Aguilar salió temprano a bordo de su Volkswagen Gol Trend blanco y llegó suelo sanrafaelino alrededor de las 10.

A esa hora, se reunió en una estación de servicio con una pareja, quienes supuestamente eran los caseros del lugar donde se estaba alojado “Caro Arenas”. No obstante, se trataba del sindicado autor del ardid que venía siendo víctima y su pareja: Brian Ríos y Silvia Luffi.
De acuerdo con la reconstrucción, Ríos subió en el sector trasero del rodado y Luffi lo hizo en el asiento del acompañante. El ex convicto -había salido de prisión el 17 de junio- atacó en el camino a Aguilar con un arma blanca, mientras su pareja lo sostenía para evitar que se defendiera.
Así, surge de la investigación, se quedaron con el vehículo del jubilado y descartaron su cadáver. Incluso, testigos revelaron que Ríos fue visto manejando el VW Gol Trend en los días posteriores al hecho de sangre.
Luego, decidió deshacerse del automóvil cuando la búsqueda de Aguilar comenzó a tomar relevancia en los medios de comunicación cordobeses. Antes de eso, el fiscal Giaroli fue alertado por sus pares de Río Cuarto sobre la investigación que estaban desarrollando y que todo apuntaba a que el hombre había viajado a San Rafael.
Por eso, hace exactamente una semana, el jueves de la semana pasada, se desarrollaron 11 allanamientos en los que se halló el auto de Aguilar en la localidad de Cuadro Nacional. El rodado estaba a punto de ser desguazado por un hombre, identificado como César Campos, quien terminó imputado por encubrimiento agravado.
En tanto, en el resto de las medidas fueron detenidos Ríos, Luffi y Martínez, otro ex preso sindicado como parte de la banda que perpetraba las estafas contra el sexagenario. Mientras que Oviedo, quien se encuentra preso cumpliendo una condena por homicidio, también fue acusado como partícipe activo de las maniobras delictivas.
Luego de eso, se iniciaron el lunes los rastrillajes con decenas de policías y drones para dar con el cadáver de Aguilar. Las tareas terminaron este jueves con el hallazgo de los restos a partir de la confesión de uno de los acusados.