Lo hizo otra vez. Boca Juniors empató 1-1 en la visita a Palmeiras en San Pablo y después le ganó 4-2 en la definición por penales, en la revancha de las semifinales de la CONMEBOL Libertadores. En la ida, en La Bombonera, habían empatado sin goles. Fue figura Sergio Romero en el encuentro y atajó dos disparos desde los 12 pasos. Así sigue en pie el sueño de la séptima Copa en el torneo de clubes más importante del continente americano. Y definirá el título el mes próximo en Río de Janeiro ante otro brasileño, Fluminense.