Empresa fantasma vinculada al Polo Obrero facturó casi $500 millones y declaraba un solo empleado

Una reciente investigación reveló que Coxtex, una empresa fantasma vinculada al Polo Obrero, facturó casi $500 millones mientras declaraba solo un empleado. Esta empresa, que emitía facturas para justificar gastos ante el Ministerio de Desarrollo Social, ha sido objeto de escrutinio desde 2022 por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), sin embargo, nunca fue suspendida. Infobae tuvo acceso a las conclusiones de dicha inspección.

El 30 de agosto de 2022, la AFIP concluyó que Coxtex era una usina de facturas sin capacidad económica ni financiera, lo que llevó a su inclusión en la base E-Apoc, donde se registran las empresas que emiten facturas apócrifas. Actualmente, Coxtex está bajo investigación judicial por su relación con el Polo Obrero y sus principales dirigentes, sospechándose que emitió varias facturas para “justificar” supuestos gastos de la organización.

La inspección de la AFIP, que forma parte de la causa dirigida por el juez Sebastián Casanello y el fiscal Gerardo Pollicita, mostró la sorprendente actividad de Coxtex desde su creación en octubre de 2020. En el primer semestre de 2021, la empresa emitió facturas por un total de $115.531.342,83, y en el segundo semestre, la cifra aumentó a $226.074.302,49. Entre enero y febrero de 2022, Coxtex facturó $139.119.572,65, sumando un total de más de $480 millones en apenas trece meses. “La última facturación importante es de febrero de 2022, después aparecen montos menores hasta julio de ese año”, señaló un investigador.

Los investigadores de la AFIP visitaron los domicilios de los dos “socios fundadores” de Coxtex: María Soledad Vega y Luis Alexander Pichuaga, conocido como el “canadiense”. La investigación alertó a los involucrados, aunque para entonces la sociedad ya había sido prácticamente desactivada. En el celular de Vega se encontraron mensajes sobre la situación. “Te están buscando de la AFIP. Por una sociedad que no puede ser ubicada. Vinieron a casa”, le advirtió Gabriela Anahí Rivero el 24 de octubre de 2022.

Tres días después, Vega expresó su molestia con la situación: “Anita recién pasó el hombre de la AFIP (…) me desvinculó de todo. Hay muchas empresas a mi nombre: Recinsur. VSP. Coxtex”. Además de Coxtex, Vega y Pichuaga habían prestado su nombre para crear otras tres sociedades en 2020: Consuting SA, Recinsur SA y Ciriaco Shoes SRL.

Vega, de origen humilde, no estaba en su casa durante el allanamiento, pero luego se presentó espontáneamente junto a su pareja, un albañil de 55 años. La policía requisó su teléfono Samsung, el cual fue peritado posteriormente.

Esta noticia resalta la complejidad y extensión de la red de facturación apócrifa vinculada al Polo Obrero y las dificultades que enfrenta la justicia para desmantelar estas estructuras fraudulentas.

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