
Domingo 11 de agosto de 2024, 16:24 – En un movimiento que ha sorprendido a la comunidad internacional, tropas ucranianas lograron avanzar hasta 30 kilómetros en territorio ruso, marcando la incursión más profunda desde el inicio del conflicto en febrero de 2022. Moscú reconoció esta ofensiva, que se ha convertido en un punto de inflexión en la guerra en curso.
El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó este domingo que sus fuerzas enfrentaron a unidades ucranianas en las cercanías de las aldeas de Tolpino y Obshchy Kolodez, mientras la ofensiva en la región de Kursk entra en su sexto día. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zajárova, condenó la acción, acusando a Ucrania de “intimidar a la población pacífica de Rusia”.
En respuesta, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, reafirmó en su discurso nocturno que Ucrania está decidida a “restablecer la justicia y garantizar la presión necesaria sobre el agresor”. Estas declaraciones, difundidas por el sitio de noticias BBC, subrayan la determinación de Kiev en intensificar sus operaciones ofensivas en territorio ruso.
Un alto funcionario ucraniano informó a la agencia de noticias AFP que miles de tropas participaron en esta operación, destacando que se trata de un ataque coordinado a gran escala, mucho más significativo que las incursiones previas llevadas a cabo por grupos de sabotaje respaldados por Ucrania. Esta ofensiva en Kursk es, hasta ahora, el mayor ataque coordinado en suelo ruso por fuerzas convencionales ucranianas.
“Estamos a la ofensiva. El objetivo es ampliar las posiciones del enemigo, infligir las máximas pérdidas y desestabilizar la situación en Rusia, ya que no pueden proteger su propia frontera”, afirmó el funcionario ucraniano. No obstante, también reconoció que este avance no ha logrado aliviar la presión de las tropas rusas en el frente oriental de Ucrania, donde la intensidad de los ataques rusos ha disminuido ligeramente, pero la amenaza persiste.
La incursión, aunque no ha cambiado significativamente la situación en el este de Ucrania, ha elevado la moral tanto de las tropas como de la sociedad ucraniana, que sigue resistiendo tras dos años y medio de invasión rusa. La operación en Kursk marca un nuevo capítulo en un conflicto que sigue siendo feroz y cuyo desenlace sigue siendo incierto.