
Argentina ocupa el sexto lugar en un ranking mundial que destaca a los países donde peor se maneja, según un informe reciente. Diversos factores como el mal estado de las rutas, el exceso de velocidad y la impericia al volante contribuyen a esta problemática, que cada año cobra miles de vidas en el país.
Un panorama preocupante
Cada día, en distintas provincias argentinas, se registran accidentes de tránsito que van desde simples colisiones hasta choques con consecuencias fatales. Según datos oficiales de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), en 2023, el promedio diario de muertes por siniestros viales alcanzó las 12 personas, un aumento del 20% respecto al año anterior. En total, se reportaron 4.369 fallecimientos en 3.642 accidentes.
Factores que explican la posición de Argentina
El estudio de la consultora internacional destaca varios elementos que sitúan a Argentina en el podio de los países más peligrosos para conducir en la región, junto a Brasil y Perú:
- Mal estado de las rutas: Un factor recurrente que afecta tanto a los conductores como a los peatones.
- Exceso de velocidad: Responsable de una gran proporción de los siniestros graves.
- Cansancio y exceso de horas de manejo: Problemas frecuentes entre conductores profesionales.
- Impericias: Falta de pericia y formación adecuada en la conducción.
- Consumo de alcohol al volante: Un flagelo que sigue presente en las estadísticas.
- Altas tasas de mortalidad por siniestros viales: Reflejo de la gravedad de los accidentes.
Provincias con mayores riesgos
La provincia de Buenos Aires lidera las estadísticas negativas, siendo el territorio más hostil para manejar. Las regiones del Noroeste (NOA) y Noreste (NEA) también presentan cifras preocupantes, especialmente en accidentes que involucran motociclistas.
El impacto en motociclistas y jóvenes
Los motociclistas son las principales víctimas, representando el 40% de los fallecimientos en accidentes viales. En las regiones del NOA y NEA, esta cifra asciende al 58%.
Por grupos etarios, las personas entre 15 y 34 años concentran el 38% de las muertes, siendo los hombres el 75% de las víctimas fatales.
Cómo revertir la tendencia
Aunque el mal manejo de los conductores es un factor clave, el estado deficiente de las calles y rutas también juega un papel importante. Según la ANSV, el 46% de los accidentes se producen en rutas nacionales, tanto en horarios diurnos como nocturnos.
Para abordar este problema, se requieren acciones integrales que incluyan:
- Inversiones en infraestructura vial: Reparación y mantenimiento de calles, avenidas y rutas.
- Campañas de concientización: Promoción de la conducción responsable y prevención del consumo de alcohol al volante.
- Revisión de normativas: Endurecimiento de controles y sanciones para quienes infringen las leyes de tránsito.
- Educación vial: Formación desde edades tempranas para promover una cultura de respeto en el tránsito.
Un llamado urgente
Argentina enfrenta un desafío crítico para revertir esta realidad. Con un promedio diario de muertes alarmante y un lugar destacado en un ranking negativo, las acciones deben ser inmediatas y sostenidas para garantizar mayor seguridad en las calles y rutas del país.