Sebastián Villa: del “si me llama Gallardo mañana mismo viajo” al “la relación con Riquelme no quedó bien”

Sebastián Villa volvió a colocarse en el centro de la escena del fútbol argentino. Protagonista inesperado del mercado de pases, el delantero colombiano no solo reconoció públicamente sus ganas de vestir la camiseta de River, sino que además dejó definiciones fuertes sobre su pasado en Boca, su presente en Independiente Rivadavia y los obstáculos que hoy parecen frenar una operación tan resonante como polémica.

“Si me llama Gallardo, mañana mismo viajo”. La frase, lanzada sin rodeos en El que ríe último de Picado TV, resonó con fuerza en Núñez y en todo el ambiente. Villa no dudó en admitir que ya le manifestó a su representante su deseo de jugar en River y que espera que “las partes se pongan de acuerdo”. Para el colombiano, Boca es capítulo cerrado: su etapa en el club “es pasado” y la relación con Juan Román Riquelme “no quedó bien”.

A los 29 años, el antioqueño se muestra decidido a dar un nuevo salto en su carrera. “Soy futbolista y me toca jugar al fútbol. Sabemos lo que significa River. Es una negociación y en esas cosas yo no me meto, pero es mi futuro y el de mi familia. Quiero seguir creciendo”, explicó, con un discurso medido pero firme. La chance de ser dirigido por Marcelo Gallardo aparece como un desafío seductor y, también, como una oportunidad de revancha deportiva.

Villa tuvo un extenso paso por Boca entre 2018 y 2023: 172 partidos, 29 goles, 33 asistencias y siete títulos. Sin embargo, su salida estuvo marcada por la polémica tras ser condenado por abuso sexual, un antecedente que hoy vuelve a pesar en cualquier negociación. Luego de una temporada en el Beroe Stara Zagora de Bulgaria, recaló en Independiente Rivadavia en 2024, donde relanzó su carrera y fue la gran figura del equipo que se consagró campeón de la Copa Argentina 2025, logro histórico para la Lepra mendocina.

Con el club cuyano, Villa asegura tener un acuerdo de palabra para ser transferido en este mercado. “Con Daniel Vila tengo una relación de padre e hijo. Yo me iba a quedar seis meses más, cumplí, salimos campeones y clasificamos a la Libertadores. Creo que es hora de crecer, es el momento justo”, afirmó. Desde Mendoza, sin embargo, fueron claros: el precio de salida es de 12 millones de dólares, una cifra que hoy parece muy lejana a lo que River estaría dispuesto a pagar.

En su discurso también hubo espacio para lo emocional. Villa se mostró entusiasmado ante la posibilidad de compartir equipo con Juan Fernando Quintero, a quien definió como “un hermano” que lo acompañó en los momentos más difíciles de su vida. “Sería un honor jugar a su lado”, remarcó. Además, contó que se encuentra en Colombia junto a su familia, a la espera del nacimiento de su hija: “Dicen que cuando viene un bebé, viene más bendición”.

Más allá del deseo explícito del jugador, el pase enfrenta dos grandes obstáculos. Por un lado, el costo político que implicaría para River incorporar a un futbolista con una condena por violencia de género. Por otro, una diferencia económica importante con Independiente Rivadavia, que tasó a su figura en una cifra tres veces superior a la que evalúa el club de Núñez. En el medio, aparecen otros interesados como Santos y Cruz Azul, mientras desde River niegan contactos formales.

Villa ya movió ficha. Expuso su deseo, elogió a Gallardo y dejó claro que está listo para viajar “mañana mismo”. Ahora, la pelota está del lado de los dirigentes. Habrá que ver si el Millonario decide avanzar pese a las resistencias o si esta historia queda, una vez más, en el terreno de las declaraciones fuertes y las negociaciones imposibles.

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