
El Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV), dependiente del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), informó que durante la madrugada de este viernes se registró un sismo de tipo volcano-tectónico en el Complejo Volcánico Laguna del Maule, ubicado en la zona limítrofe entre Argentina y Chile.
Según el reporte oficial, el evento ocurrió a las 02:51 horas y fue detectado por la red de estaciones de monitoreo volcánico instaladas en el área. El sismo alcanzó una magnitud local de 3,2 y se produjo a una profundidad aproximada de 9,4 kilómetros.
Desde el organismo explicaron que este tipo de sismicidad está asociada al fracturamiento de rocas en el interior del sistema volcánico y forma parte de los procesos naturales que caracterizan a los complejos volcánicos activos. Al momento de emitirse el informe, continuaba el registro de actividad volcano-tectónica recurrente, con eventos de energía baja a moderada.
Las autoridades aclararon que no se registraron cambios en el nivel de alerta técnica, que se mantiene sin modificaciones. El seguimiento del complejo volcánico se realiza de manera permanente y en coordinación con el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) de Chile.
Para el departamento de Malargüe, el monitoreo constante del Complejo Volcánico Laguna del Maule resulta clave para evaluar posibles escenarios y reforzar las tareas de prevención. No obstante, desde SEGEMAR remarcaron que este tipo de eventos no representa un riesgo inmediato para la población.
Especialistas señalaron que los sismos volcano-tectónicos no implican necesariamente una erupción, sino que reflejan ajustes internos del sistema volcánico. Su análisis se integra a un conjunto más amplio de datos -sísmicos, geoquímicos y geodésicos- utilizados para evaluar la evolución de la actividad volcánica.
Situación del volcán Planchón-Peteroa
En paralelo, el último informe emitido sobre el volcán Planchón-Peteroa indica un incremento de su actividad interna, evidenciado por un aumento de la sismicidad volcano-tectónica y de señales asociadas al movimiento de fluidos, como eventos de largo período y tremor. El sismo de mayor energía registrado alcanzó una magnitud local de 2,4 y se localizó a escasa profundidad respecto del cráter activo.
Si bien se observaron emisiones recurrentes de gases de baja altura y una anomalía térmica aislada de baja magnitud, no se detectó emisión de ceniza ni incandescencia superficial. Además, los parámetros geodésicos no muestran deformaciones significativas. En este contexto, el volcán se mantiene en nivel de alerta técnica Amarilla, lo que indica cambios en su comportamiento que requieren monitoreo permanente, sin implicar por el momento un impacto directo para la población.
Desde SEGEMAR reiteraron que cualquier modificación relevante será comunicada de forma oficial y recomendaron a la comunidad mantenerse informada exclusivamente a través de los canales institucionales.