Boca Juniors concluyó su pretemporada con una señal positiva. En el Estadio Único de San Nicolás, el equipo de Fernando Gago derrotó por 2-1 a Olimpia de Paraguay en un amistoso correspondiente a los Clásicos Sudamericanos, un encuentro que tuvo intensidad, pasajes de buen fútbol y también algunas preocupaciones de cara al inicio de la competencia oficial.

El arranque del partido sorprendió a todos. Olimpia golpeó primero a los 11 minutos y aprovechó un desajuste defensivo del Xeneize tras un tiro de esquina. En la continuidad de la jugada, Hugo Quintana intentó un centro que se desvió en Juan Barinaga y descolocó por completo a Agustín Marchesín, decretando el 1-0 para el conjunto paraguayo.
La peor noticia para Boca no fue el gol recibido, sino la temprana salida de Miguel Merentiel. El delantero uruguayo sintió una molestia en el gemelo en la misma acción del tanto de Olimpia y debió abandonar el campo, siendo reemplazado por Lucas Janson, una baja que encendió las alarmas en el cuerpo técnico.
Lejos de acusar el golpe, Boca reaccionó con carácter y comenzó a adueñarse del partido. A los 26 minutos llegó el empate: tras una buena jugada individual de Exequiel Zeballos, Alan Velasco sacó un remate al arco que, luego de una serie de desvíos entre Janson y Mateo Gamarra, terminó dentro del arco para el 1-1 parcial.
El Changuito Zeballos fue una de las grandes figuras de la noche y volvió a marcar la diferencia ocho minutos más tarde. Desbordó con claridad por la banda derecha y envió un centro preciso para Toto Belmonte, que ganó en el área y definió para dar vuelta el marcador y poner el 2-1 a favor del Xeneize.
Sobre el cierre de la primera etapa, Boca tuvo chances para ampliar la ventaja. Lucas Janson contó con una doble oportunidad de cabeza, pero le faltó puntería para convertir. Aun así, el ex Tigre cumplió una actuación correcta en la difícil tarea de reemplazar a Merentiel. El primer tiempo se cerró con un Boca superior y en ventaja.
En el complemento, el desarrollo cambió por completo. La intensidad que había marcado la primera mitad —más propia de una noche de Copa Libertadores que de un amistoso— dio paso a un juego más friccionado, con pocas asociaciones y escasas situaciones claras en ambas áreas. Boca controló el resultado sin pasar sobresaltos, mientras que Olimpia no encontró los caminos para inquietar con claridad a Marchesín.
Con este triunfo por 2-1, Boca Juniors bajó el telón de su preparación de verano dejando buenas sensaciones, especialmente por la reacción futbolística tras el gol inicial y el rendimiento de Zeballos. Ahora, el foco estará puesto en el debut en el Torneo Apertura 2026, donde el Xeneize iniciará su camino frente a Deportivo Riestra, con la ilusión renovada y ajustes finales por realizar.