
Romina Crisafulli Menendez, la defensora oficial que había sido cuestionada por no presentarse a trabajar, presentó su renuncia al cargo y evitó así someterse a un proceso de jury. La decisión fue adoptada en las últimas horas, en medio de un fuerte debate institucional por su desempeño.
Crisafulli había sido trasladada desde Mendoza a San Rafael, donde debía cumplir funciones como defensora oficial. Sin embargo, según se indicó, durante cerca de un año no se presentó a las audiencias que tenía asignadas, situación que motivó el inicio del procedimiento para evaluar su conducta.
Con la renuncia presentada, el avance del jury quedó en suspenso. No obstante, la salida de la funcionaria aún no es definitiva, ya que resta que el gobernador acepte formalmente su dimisión para que se concrete su desvinculación del cargo.