Un penitenciario falleció producto de una descompensación cuando dos presos se daban a fuga

La muerte de Pablo Rivero generó un profundo impacto en el Servicio Penitenciario provincial y en el Valle de Uco. Con 43 años y más de dos décadas de trayectoria, se desempeñaba como jefe de la Alcaidía de Alojamiento Transitorio de Tunuyán, cargo que ocupaba al momento de su fallecimiento.

Rivero acumulaba 21 años de servicio dentro del sistema penitenciario de Mendoza. A lo largo de ese recorrido cumplió distintas funciones hasta asumir la conducción del establecimiento tunuyanino, donde tenía a su cargo la coordinación operativa y administrativa de la dependencia.

El jueves, mientras se desarrollaba un procedimiento vinculado a la fuga de dos internos, el funcionario participaba del operativo cuando sufrió una descompensación. Fue trasladado de urgencia al Hospital Regional Antonio Scaravelli, donde profesionales de la salud intentaron reanimarlo. Horas más tarde se confirmó su fallecimiento y las actuaciones judiciales quedaron orientadas a determinar con precisión las causas del deceso.

Puertas adentro del Servicio Penitenciario, compañeros y autoridades resaltaron su extensa carrera y el compromiso sostenido durante más de dos décadas en la fuerza. La muerte se produjo en un contexto de alta tensión operativa, lo que profundizó la conmoción entre el personal.

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