En una noche sin sobresaltos y con pasajes de muy buen fútbol, Boca Juniors impuso su jerarquía y derrotó 2-0 a Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy en el Estadio Padre Ernesto Martearena de Salta, por los 32avos de final de la Copa Argentina 2026.

El gran protagonista de la velada fue Adam Bareiro. El delantero paraguayo tuvo un estreno soñado con la camiseta azul y oro: marcó un gol en cada tiempo y fue la referencia ofensiva de un equipo que dominó el trámite con claridad, sobre todo después de abrir el marcador.
Un dominio que se tradujo en goles
Desde el arranque, el conjunto dirigido por Claudio Ubeda asumió el protagonismo. Con circulación paciente y amplitud por las bandas, Boca fue inclinando el campo frente a un rival que milita en el Torneo Federal A y que apostó a un bloque compacto para resistir.
La resistencia se sostuvo durante los primeros minutos gracias a la firmeza de Nicolás Dormisch. El arquero de Gimnasia respondió con solvencia ante los primeros intentos y sostuvo la ilusión del equipo bonaerense. Sin embargo, la presión constante terminó por romper el cero.
Bareiro apareció en el área para capitalizar una jugada colectiva y establecer el 1-0. A partir de allí, el partido se jugó definitivamente en terreno xeneize. Boca manejó los tiempos, administró la ventaja y generó situaciones suficientes como para ampliar la diferencia antes del descanso.
Bareiro, carta de presentación ideal
En el complemento, el trámite no se modificó. Boca siguió siendo dueño de la pelota y del ritmo del encuentro. Gimnasia intentó adelantarse algunos metros, pero careció de profundidad para inquietar con peligro el arco rival.
El segundo tanto volvió a tener la firma de Bareiro, quien demostró olfato goleador y capacidad para moverse entre los centrales. Con su doblete, el delantero no solo selló el resultado sino que dejó una carta de presentación contundente ante el hincha.
Pese al 2-0, la figura de Dormisch se agigantó con intervenciones que evitaron una goleada mayor. Su actuación fue determinante para que la diferencia no fuera más amplia frente a un Boca que generó numerosas ocasiones.
Lo que viene
Con este triunfo, Boca avanzó a los 16avos de final y ahora aguardará por el ganador del cruce entre Sarmiento de Junín y Tristán Suárez.
Para el equipo de Ubeda, la noche en Salta dejó más que la clasificación: consolidó una idea de juego, mostró contundencia en ataque y encontró en Bareiro una pieza que ilusiona. En la Copa Argentina, donde no hay margen para el error, el Xeneize dio el primer paso con autoridad.