Sector en emergencia y sin presente”: Emir Félix rompió el libreto en el Desayuno de la COVIAR
El Desayuno de la COVIAR es, desde hace años, el espacio donde confluyen gobierno nacional, provincial, empresarios y toda la dirigencia ligada al vino, y funciona como termómetro político de la Vendimia El actual Diputado Nacional Emir Fél...

El Desayuno de la COVIAR es, desde hace años, el espacio donde confluyen gobierno nacional, provincial, empresarios y toda la dirigencia ligada al vino, y funciona como termómetro político de la Vendimia
El actual Diputado Nacional Emir Félix aprovechó el principal acto político de la Vendimia para romper el tono celebratorio y poner en escena la crisis vitivinícola, cuestionando de lleno la complacencia dirigencial frente al derrumbe de la rentabilidad de los viñateros.
En sus declaraciones, que dejo plasmada en las redes sociales, señaló que en el Desayuno de la COVIAR se escuchó “un discurso que habla del futuro” mientras “los viñateros de Mendoza están en emergencia y sin presente”, marcando la desconexión entre el relato institucional y la realidad de los productores.
En ese sentido el Diputado por Mendoza expresó “ Habló de “demasiada indiferencia frente a una crisis dramática” y apuntó a que a muchos dirigentes bodegueros que han luchado por la industria “les debe dar vergüenza la tibieza de algunas expresiones”.

- Su crítica tuvo un destinatario nítido: el presidente saliente de la COVIAR, Mario González, cuyo mensaje –según Félix– no reflejó la gravedad del momento que vive la vitivinicultura mendocina.
En este contexto el sector Vitivinícola en este año tiene una foto del sector atravesada por una vitivinicultura golpeada: caída de exportaciones y consumo interno, aumento de importaciones, precios de la uva en mínimos históricos, excedentes de vino y suba de insumos cercana al 265%, que asfixia a productores y bodegas.
En ese contexto de realidad estadística, mientras el discurso oficial enfatizó proyecciones y pedidos de “unidad” dentro de la industria, el peronismo mendocino decidió marcar diferencias y poner en primer plano la crisis social y productiva que atraviesa el sector.

Félix no solo interpeló al presidente de la COVIAR, también puso incómodos a los diferentes gobiernos , sugiriendo que la dirigencia económica y política ha optado por el silencio ante una “emergencia” que ya se siente en las fincas y en los pueblos vitivinícolas.
El mensaje se inscribe en la estrategia del PJ mendocino de reposicionarse como voz de los pequeños y medianos productores, frente a a una dirigencia que por algún motivo está desorientada para afrontar la crisis de su propio sector
Al reclamar “coraje” a los empresarios para “blanquear lo que pasa”, Félix les exige romper la comodidad del lobby de salón y asumir públicamente la dimensión de la crisis, aun cuando eso signifique incomodar a la dirigencia política de Argentina
La acusación de “vergüenza” y “tibieza” es también una interna: apunta a una dirigencia vitivinícola que, según Félix, se acostumbró a administrar crisis sin discutir el modelo que las genera, priorizando la foto con el poder antes que la defensa del productor.
En un sector fragmentado entre grandes bodegas exportadoras y miles de viñateros en situación de subsistencia, el llamado es a que la COVIAR deje de ser una usina de discursos optimistas y se convierta en vocera de la emergencia que golpea al interior profundo de Mendoza.
El trasfondo es claro: si el corazón productivo de la Vendimia pierde rentabilidad y población, la fiesta se vuelve cada vez más una vidriera turística y menos la celebración de una economía regional viva.
